ESPERANZA EN SUDAMERICA

feb 22, 2013 . Opinión . Both comments and pings are currently closed.

Por: Víctor M. Quintana S.

El desencanto, la desesperación y la inconformidad sacuden a Europa Mediterránea y del Sur. El modelo económico del capitalismo europeo está haciendo estragos en Grecia, Italia, Portugal, España y Francia. Sean de derecha o socialistas, los gobiernos están aplicando las mismas medidas de austeridad , aunque a diversos grados para salir del marasmo en que se encuentran, lo que pone de pie a la población y despierta las iras de los trabajadores y los jóvenes. En tanto, de América del Sur llegan vientos muy diferentes, de avances, de esperanza.

Los trabajadores griegos se declaran en huelga general, hartos de recortes, despidos y austeridades. En Italia se preparan elecciones generales en medio de una crisis económica cuya único porvenir parece el colapso.

En Francia el gobierno socialista de Francois Hollande va a vivir según los medios, su peor año en 2013 porque quiéralo o no, tendrá que recurrir a las medidas de austeridad para superar el grave déficit de las finanzas públicas. Medidas que van a afectar sobre todo a los más pobres, a las regiones, como los suburbios de París, donde el desempleo es dos veces y media más alto que el promedio nacional y se ceba en los jóvenes, hijos de migrantes.  Apenas la semana pasada un hombre desempleado de 43 años se inmoló prendiéndose fuego en la ciudad de Nantes, esempleado en señal de desesperación y protesta frente a la oficina de atención al empleo.

Pero tal vez en España es donde la situación se está agravando día con día. Al desempleo hay que agregar la “burbuja inmobiliaria”, que ha hecho que más de 416 mil  familias pierdan su casa por no poder pagarlas, y de esas hayan sido desalojadas 216 mil. Esta crisis empuja diariamente al intento de suicidio a 200 españoles.

Eso no es todo, porque a la crisis económica se suma la crisis política, la de las instituciones. Los casos de corrupción de funcionarios públicos se van engrosando día con día, involucrando lo mismo al Ejecutivo, al Legislativo, al Judicial y a la propia familia real. Lo mismo hay escándalos en el derechista y recién ascendido al gobierno Partido Popular, que en el Partido Socialista Obrero Español o el regionalista catalán Convergencia i unió. Certeramente señala el semanario “Le Monde”  la crisis de los políticos se ha convertido en crisis de las instituciones.  Y es así porque las instituciones no se conformaron con ciudadanos capaces y honestos, sino se distribuyeron por cuotas entre los diferentes partidos, dejando que campearan el amiguismo y el influyentismo, como sucede en México con las cuotas partidistas para la integración de los órganos electorales, las instituciones de transparencia y de derechos humanos.

A contrapelo de este colapso anunciado de un modelo económico y un modelo que homologa en la corrupción a toda la clase política, dos países de América del Sur, gobernados por la izquierda son fuente de buenas y esperanzadoras noticias:

Brasil, por un lado. Luego de once años de gobierno del PT reporta tasas de crecimiento económico envidiables, incluso para el primer mundo. No sólo es el crecimiento, es también la distribución del ingreso:  la presidenta Dilma Rousseff acaba de anunciar que en tan sólo en dos años se ha logrado que 22 millones de brasileños salgan de la extrema pobreza.  Ya su predecesor Lula había logrado incrementar sensiblemente el contingente de la clase media, especie casi en vías de extinción en México. No es extraño, pues, que la presidenta Rousseff tenga actualmente tasas de aceptación cercanas al 80%.

También es un signo de esperanza la reeleción  del izquierdista Rafael Correa, a la presidencia del Ecuador.  Obtuvo el 57% de los votos, más del doble que su adversario más cercano. El triunfo de Correa está basado en su exitosa gestión, en su esfuerzo en llevar a cabo políticas públicas para lograr un Ecuador más justo y sustentable. En tan sólo cinco años logró abatir la pobreza en su país en un 27 por ciento y reducir el desempleo a su punto más bajo en 25 años.  Además, es de reconocerse su postura soberana a nivel internacional, su acercamiento a los gobiernos de izquierda de América Latina y su salida de la órbita de Washington. Más anecdóticamente, es muy significativo que el fundador de Wikipedia y Wikileaks, Julián Asange, al ser perseguido injustamente por el gobierno inglés, haya  aceptado la oferta de asilo de Correa.

Paradójicamente, en México lo que sucede es diametralmente a lo que pasa en Brasil y en Ecuador. Los últimos gobiernos, incluido el de Peña han seguido atentando contra los salarios. En contraste con lo que sucede en Brasil, aquí el número de personas en pobreza, aumento en 3.1 millones entre 2010 y 2012. Y, lejos de poner sus barbas a remojar, la clase política de todos los colores, sigue haciendo pactos que en nada benefician a la gente y sigue repartiéndose su cuota de puestos y de controles de organismos impidiendo el acceso a ellos a mexicanas y mexicanos capaces y honestos. Para parafrasear el lugar común : “Pobre México, tan cerca de Europa del Sur y tan lejos de Sudamérica”.