Un poderosa bomba política hace Tic-Tac en Tetolandia… y no tarda en estallar.
Lo que sucedió este lunes en las entrañas del gobierno municipal que comanda Julián Leyzaola, no tiene precedente en la historia del decadente gobierno municipal.
Todo quedó plasmado en una fotografía histórica que pinta de cuerpo entero, la estupidez política que priva en el Ayuntamiento actual.
Leyzaola se constituyó de facto como primera autoridad del Municipio y encabezó con todo y pistolón al cinto, la bizarra guardia de honor ante el féretro del extinto Juan Salgado.
Teto a su diestra, mostró ser un súbdito del jefe policiaco, a quien Teto parece haber entregado toda autoridad y lo poco quedaba de dignidad como autoridad.
Sin ser parte del protocolo, Leyzaola encabezó la ceremonia luctuosa suplantando con toda pompa al Representante Oficial del Gobernador, Bernardo Silveyra, quien tuvo que resignarse y ser mandado pór el dúo dinámico a territorio de gallopa, a olerle las patas al difunto.
La maniobra es un insulto mordaz al Gobernador. De Teto es entendible, porque es un tájuaro natural, sin tacto politico ni el mas mínimo conocimiento protocolario. Pero de Leyzaola, es inexplicable tal desplante de arrogancia y soberbia.
Y que hacia Juan Salgado Padre, en una ceremonia oficial reservada para autoridades?
Aquel deplorable cuadro derramó el vaso de la estulticia.
Porque horas antes, Teto ya habia metido las pezuñas al nombrar sucesor de Salgado.
Solo faltó que Teto firmara el nombramiento de Jorge Delgado sobre el féretro de Salgado. No pudo esperar siquiera 24 horas de luto para empezar a recibir jugosos cheques del nuevo Tesorero.
Además, Teto mintió a la prensa, como acostumbra. Puso cara de puchero ante el ataúd de Salgado, pero no estaba sorprendido ni adolorido, como dijo con un gesto Capulinesco. Salgado fue operado desde el sabado y el médico le dijo que eran sus últimas horas. Teto lo sabía. Por eso tenía firmado en la bolsa el nombramiento de Delgado.
Es notorio que el gabinete vive a diario una guerra campal. Leyzola está peleado con el Jefe del Gabinete, Polo Canizales, quien a su vez, está de bronca con el inútil y mustio Secretario del Ayuntamiento Hector Arcelus, a quien nadie le hace caso, y no puede ver ni en pintura el Alcalde de Facto, Julian Leyzaola.
A ver de que cuero salen mas pollas.
Por cierto, Leyzaola acaba de hacer un merecido reconocimiento al atinado trabajo del norteado Jefe de Comunicación Social, Manolete Castillo, a quien el superjefe policiaco cariñosamente ha dado en llamar, ‘Nalgasprontas’.
