Dr. Norberto Lopez Garza
En días pasados OCC Mundial publicó una encuesta sobre la discriminación laboral en México y los resultados fueron sorprendentes en el sentido de tener por cierto la falta de oportunidades que se crean los individuos que por diversas causas en sus años‘mosos’ o posterior a ello optaron por tatuarse, más de la mitad de los 2,500 encuestados consideraron que un tatuaje es causa de exclusión y por ende poca probabilidad de conseguir empleo.
El origen de este fenómeno social está radicado en regiones euro-asiáticas desde los tiempos neolíticos, y en algunas regiones considerado como protector del alma con figuras religiosas entre otras y posteriormente en las prisiones de Estados Unidos tenían como propósito gozar de identidad de entre las gangas y de ahí hasta nuestros días lo asociamos generalmente con lo mismo.
Un 29% de 2,500 personas encuestadas aseguran que contratarían personas con tatuajes en áreas visibles en el cuerpo, lo que nos indica la poca cultura de la no exclusión, aislamiento o discriminación.
Las reformas a la Ley Federal del Trabajo incorporó recientemente la figura de la no discriminación con sanciones económicas excesivas y es precisamente la autoridad que da pié al no contratar individuos con talento porque tener estampado una imagen o nombre en el cuerpo no es digno de confianza.
Creemos que debe cambiar este paradigma, es decir, no prejuiciar a la persona por ese hecho, pero también las autoridades educativas deben incorporar en sus programas de estudio del nivel básico hasta el medio superior las consecuencias del mal llamado tatú, básicamente los riegos de contagio, que en lo sucesivo no podrán donar sangre y el estigma social que se crea.
Ciertos sondeos indican que entre el 80% de los tatuados permanentemente desean eliminarlo en algún momento de su vida, por ello bien harían las autoridades sanitarias en crear programas de extinción de estos grabados en forma gratuita y enfocar esfuerzos para abatir los negocios que no cumplen con los permisos, reglas salubres y el consentimiento legal de quien lo desee.
¿Qué piensa Usted al respecto?
