Con mas de 30 años en la grilla Adriana Terrazas narra las grandes satisfacciones que le ha dado la política
Adriana Terrazas es grilla de pura cepa y seguramente, ha sido priista en muchas vidas pasadas..
-Yo era lidercilla desde la primaria- presume sonriente.
Es una política Juarense con mas de 30 años en la grilla. Es nacida un 26 de marzo bajo el signo de Aries, en el seno de una familia de Chihuahuense que vino a vivir a Juárez antes que ella naciera.
Hija de Miguel Terrazas y Adriana Porras, creció entre siete hermanos como la única hija. Adriana cuenta que sus padres eran gente de mucha lucha. Llegaron a la frontera con una mano atrás y otra delante, igual que todos los demás migrantes. Asegura con orgullo que viene de las clases populares porque creció en la colonia Melchor Ocampo, donde hasta la fecha viven sus padres.
Su Papá era contador público y su mamá ama de casa como se acostumbraba antes. Su padre tuvo la oportunidad de adentrarse en la política y llegó a ser subrecaudador de Rentas en gobierno del estado.
Adriana considera que uno de los pilares que forjaron su carácter durante la niñez, fue el hecho de que su autoestima quedó fuertemente cimentada porque nunca le faltó atención. Ser la única hija le daba el beneficio de ser la consentida de papá, mamá, abuela y la protegida de los hermanos.
La niñez de Adriana también vivió la política de manera involuntaria.
“Mis vacaciones eran en la ciudad de Chihuahua. Mis vacaciones eran jugar en el congreso del Estado porque mi abuelita ahí trabajaba y me tenía que llevar” dice Adriana de su difunta abuela, Francisca Domínguez, quien laboraba como contadora general en el Congreso de Chihuahua.
Cuando sus papás se separaron, la mamá de Adriana tuvo que entrar al mercado laboral y consiguió un empleo como secretaria en una secundaria. No conforme, se metió a estudiar computación a la edad de 60 años hasta que logró colocarse como maestra de mecanografía.
A los 15 años, Adriana se presentó en el PRI a pedir trabajo y la pusieron a trabajar con Martín Orozco pegando recortes. Desde entonces, Adriana ha trabajado en busca de más triunfos electorales para el partido.
Pero para Adriana, un triunfo electoral no es solo un hueso para el que gane, sino que ella es una firme creyente que el PRI es un partido popular, cercano a la gente. Ella relaciona al PRI directamente con el buen carácter que tenía se abuela y el trato que años atrás le daba a las personas que acudían a solicitar ayuda dentro del partido.
“En 70 años el PRI cometió muchos errores. Yo no voy a tapar el sol con un dedo, ni pretendo, pero [nosotros] somos los que aprendimos a corregir los errores. Aquellos que nos señalaron cometieron nuestros errores al doble”
Adriana se enorgullece de pertenecer al PRI y asegura que gracias al partido, se crearon instituciones sólidas que hoy forman la base de la sociedad Mexicana.
“Si volviera a nacer y tuviera la oportunidad de hacerlo todo de nuevo, volvería ser priísta” dice Adriana.
La ex diputada Terrazas también ha sufrido dolorosas derrotas. Pero asegura que lejos de derribarla, la han fortalecido como mujer y como política.
“Si no has tenido una derrota no puedes disfrutar el triunfo” asegura Adriana, quien había tenido dos descalabros como candidata a diputada, antes de ser electa para representar a Juárez en el Congreso de la Unión de 2009 a 2012.
Adriana se enorgullece de haber logrado su objetivo a pesar de la adversidad, que en parte atribuye a una cultura política machista atrasada, en la que las mujeres que se aventuraban en la política no tenían mucha suerte. A Adriana le ofrecieron la candidatura a diputada porque el partido tenía por ley, un requisito mínimo de mujeres candidatas, pero la primera vez le dieron el distrito 3 porque sabían que era bastión del partido contrario y no había probabilidades de triunfo.
“Les demostré que podía y les di una asustada a los de enfrente” Dice Adriana, “Un distrito que se perdía con 12 mil votos lo perdí con apenas 500″ dice orgullosa.
Asegura no vivir de la política, sino que lo hace porque es la pasión de su vida, aunque su principal fuente de ingresos está relacionado con la educación privada.
La ex diputada siente que la experiencia que tiene en el ojo público la ha expuesto a muchos tipos de crítica y siente que, al menos a nivel personal, las críticas públicas no le afectan porque ella se porta bien y toma decisiones con integridad.
“Si andas en el baile, tienes que aguantar los pisotones” dice entre risas.
