AYUDANDO JÓVENES A SER ‘ALGUIEN’

nov 19, 2012 . LiderLandia . Both comments and pings are currently closed.

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    Ricardo Rojas expone el papel de la educación en la autosuperación y habla de sus planes de expansión en la Universidad Cultural

    Ricardo Rojas creció forjado en la cultura del trabajo duro y aprendió que solo la educación libera y puede cumplir el sueño de ser ‘alguien ‘en la vida.

    Hoy día, Ricardo se dedica a administrar el creciente negocio familiar de la educación privada.

    Pero no siempre fue así.

    Comenzó a trabajar junto con su papá  desde que tenía seis años y ha pasado por cada nivel de trabajo imaginable. Desde reparador, albañil, plomero, fontanero, electricista, supervisor, educador, hasta director de escuela. Su éxito es conocido en todo el estado de Chihuahua.

    Junto a su hermano mayor, Alejandro Rojas, a Ricardo le tocó vivir desde chico como su padre trabajaba como maestro en varias escuelas y diferentes turnos para poder sacar la familia adelante. Cuenta que vivían en condiciones muy humildes,  pero que el cariño de sus papás nunca faltó.

    “Vagos recuerdos tengo de aquel entonces, pero tengo muy presente cuando tenía seis años” cuenta Ricardo. “Fue cuando mi padre le dijo a mi madre: ‘Oye no avanzamos; por más que trabajo seguimos donde mismo’”.

    Los papás de Ricardo hablaron  y llegaron a la conclusión que tenían que poner una escuela  privada para salir adelante. El papá de Ricardo tenía muchas dudas, pero fueron apaciguadas por su esposa, quien finalmente lo convenció  que tenía la capacidad para sacar esa empresa adelante.

    Fue así como en 1978, comenzaron con la primera escuela en una casa rentada, cuyas recámaras fueron adaptadas como salones de clase y cuyo mobiliario fue adquirido en mercados de segunda mano y tianguis populares.

    Ricardo cuenta que después de mucho trabajo les comenzó a ir mejor. Pudieron agregar diferentes turnos y tiempo después agregaron preparatoria al plan académico de la escuela, y esta última fue incorporada al programa de la UACJ.

    “Con el paso de los años nos vimos en la necesidad de buscar otro espacio donde brindar el servicio” dice Ricardo. “Había mucha gente con ganas de superarse y nosotros estabamos ahí para ofrecer esa alternativa con programas de calidad”

    No se mudaron, sino que abrieron sucursales nuevas sin cerrar las anteriores. La segunda sucursal fue abierta en un espacio rentado sobre la avenida 16 de Septiembre, y más tarde adquirieron el primer espacio propio en el cruce de avenida De la Raza con Paraguay.

    “Mi hermano y yo nos metimos de lleno en la construcción. Ahí andábamos moviendo bloques con las manos desnudas, excavando y construyendo las bases del edificio. Andábamos junto con los albañiles desparramando el cemento y durante mucho tiempo convivíamos con ellos”.

    Cuando Ricardo terminó la preparatoria y quiso estudiar una carrera profesional, no sabía que elegir. Así que tomó el consejo de su padre y comenzó a estudiar derecho en la UACJ, pero finalmente se cambió a Administración porque sentía que iba más apegado a su verdadera vocación.

    “A mí me decía mi papá cuando yo era chico ‘Es que tú eres muy ambicioso; a ti como que te gusta el dinero’”. Dice Ricardo acerca de cómo fue que decidió estudiar algo relacionado.

    Ricardo siguió ayudándole a su papá en el negocio familiar y un día, su papá le pidió que se preparara, porque tendría que impartir 2 clases de preparatoria a partir del siguiente día.

    “Para que tú tengas buen liderazgo no debes ser amigo de todos ni tampoco debes ser un tirano, debes ser algo imparcial… El líder debe manejar siempre un perfil de cierta bipolaridad para que la gente nunca sepa como vas a llegar ni sepa como llegarte” Asegura Ricardo acerca del tema.

    A los 24 años su papá lo nombró director de un plantel ubicado sobre la avenida Valentín Fuentes.

    Ricardo todavia imparte clases de administración a sus alumnos y la primera lección que les enseña es fijarse objetivos altos. Muchos alumnos son obreros de maquiladora pero entienden que necesitan educarse para salir adelante. Ricardo asegura que se han enfocado mucho en mejorar y darle más calidad a sus programas académicos para que la gente que salga de estas instituciones, sea una gente preparada, que le va a ir bien.

    “Y lo puedes constatar porque alumnos egresados de hace muchos años, los encontramos en buenas posiciones”, asegura.

    “Hubo algo que me marcó en uno de los regaños de mi papá, y ahora lo entiendo porque solo quería lo mejor para nosotros”. Dijo ‘¿Realmente quieres ser mejor que yo? Yo puse una escuela y el día de mañana tú tienes que poner otras dos o tres’, entonces a mí se me quedó eso”.

    Ricardo entonces se fijó el objetivo de abrir más escuelas por sí mismo y ha abierto varias escuelas que no son parte del negocio de la familia, sino propias.

    “Me he separado del negocio familiar en un 80%” cuenta Ricardo. “En este momento tengo cuatro universidades; en Cuauhtémoc, Guachochi, Camargo y Valle de Allende”.

    Inicialmente tenía pensado crecer hacia el Distrito Federal, donde hay más gente y potencialmente más estudiantes para su escuela. Pero Ricardo se topó con que aunado a una mayor oportunidad, los costos de rentar un espacio para la escuela eran mucho más elevados y había infinidad de competencia. Después de reflexionar al respecto y de varios tours por el estado, decidió abrir su primer Universidad dentro del vasto territorio de Chihuahua. Ricardo habla con orgullo de cómo comenzó su primera Universidad Cultural en Valle de Allende, un poblado de menos de cinco mil habitantes ubicado al sur de Chihuahua, que ha tenido un tremendo éxito.

    “Cuando empecé allí con la escuela le gente me decía ¿Pero como se te ocurrió poner una universidad en Valle de Allende?” Dice Ricardo.

    Hoy día, el campus Valle de Allende tiene más de mil alumnos aunque solo unos cincuenta son del Valle. Los demás vienen de comunidades cercanas además de las ciudades de Jimenez y Parral.

    “A lo mejor el gobierno no se pone a ver eso” Dice Ricardo “Yo creo piensan que es nomás Chihuahua y Juárez donde están los habitantes y no se ponen a pensar que a los alrededores hay muchísima necesidad”.

    Da click en el siguiente video para ver con detalles la historia del campus Valle de Allende:

    Después del éxito obtenido en Valle de Allende, Ricardo abrió un nuevo campus de su universidad privada en Camargo y a los seis meses el de Cuauhtémoc. A diferencia del campus de Valle de Allende, que está al aire libre en medio de una huerta, el de Camargo está en un edificio histórico ubicado frente a la plaza Hidalgo, la más importante la ciudad. El edificio fue rescatado del abandono y renovado con detalles rústicos que reflejan la época en que fue construido. El campus de Cuauhtémoc fue ubicado en edificio de tres pisos con un ambiente citadino, más ejecutivo que rural.

    “Al principio queríamos unificar los campus con una sola imagen y una sola arquitectura, pero cada ciudad tiene personalidad y preferencias propias así que decidimos personalizar cada campus de acuerdo a las necesidades locales” platica Ricardo.

    En enero de este año, abrieron sucursal en Guachochi en donde ya tienen doscientos alumnos y toda la planta docente tiene grado de maestría. Para Ricardo Rojas, el próximo paso es abrir sucursal en Chihuahua y Casas Grandes, para luego salir del estado y seguir buscando nuevos horizontes.

    “Todo mundo quiere ser alguien en la vida y nuestra misión es sembrar esperanza y ayudar a jóvenes con menores oportunidades, a cumplir sus sueños de autorrealización con esfuerzo y dedicación”, concluye Ricardo, quien asegura que pese a ser una institución privada, cobra menos que las instituciones de gobierno y da mejor educación.